Consejos para cultivos de marihuana en verano

Consejos para cultivos de marihuana en verano

El verano es una de las temporadas más esperadas por el ser humano ya que es sinónimo de tiempo de ocio, descanso y calor. Sin embargo, y según en qué determinadas zonas y áreas el calor puede ser un problema difícil de erradicar. Un ejemplo claro es el campo y el sur de España, en especial, en Andalucía donde el calor golpea de pleno en esta época. Si tienes una pequeña plantación interior de marihuana o estás pensando en realizar cultivos de exterior de esta planta este artículo es para tí. Hoy te vamos a dar unos cuantos consejos para cultivos de marihuana en verano y te diremos cómo combatir las altas temperaturas para que tengas una cosecha perfecta.

Y calor en los cultivos de marihuana en verano

El calor es tu aliado, no tu enemigo

Puede que te parezca el título de una película, pero es cierto, el calor puede beneficiar a tu cosecha. Piénsalo bien, la marihuana es una planta que necesita calor y luz, y ambas cosas sobran en verano. De hecho, mucha gente aprovecha los meses de junio, julio y agosto para realizar una segunda cosecha o para hacer plantaciones en exterior.  Como bien sabrás las horas de sol aumentan en verano pasando por norma general de 12 hasta 16 horas de media de sol (en torno a 14 de media en todo el verano).

Este aumento de la luz permite la floración de la marihuana y un fotoperiodo 18/6. Lo recomendable es hacer una plantación a final del mes de abril e inicios de mayo para que con la llegada del verano alcance un florecimiento adecuado. El calor juega un papel fundamental en el crecimiento de la planta ya que suele crecer bastante pudiendo doblar su altura inicial y llenar sus ramas con flores que formarán los cogollos.

Pero para que todo salga sobre ruedas debes controlar todos los síntomas que te ofrece el calor. Las altas temperaturas obligan a tener más cuidado con tu plantación de marihuana. Tanto sea una plantación exterior como interior, el cuidado debe ser máximo. ¡Nuestro consejo, usa los signos del calor como aliado! Tranquilo, a continuación, te damos unos cuantos ejemplos:

  • El exceso de calor puede provocar que aumentes el riego, esto no es malo, pero ¡ojo, hazlo con cabeza! Recuerda los siguientes factores: el agua no es la misma a 22 o 23 grados que a 14. El agua debe ser fresca en la medida de lo posible y si proporcionas a la planta más cantidad de agua debes proporcionar menos nutrientes de los necesarios. Por ejemplo, si antes regabas con un litro de agua y 500 gramos de nutrientes, si aumentas el riego a 2 litros disminuye los nutrientes a 250 gramos. El motivo es que al incrementar los nutrientes la planta se puede quemar al absorberlos de forma muy rápida ya que está hambrienta y chupa todo (nutrientes y agua) al momento.
  • Sistemas de aislamiento y refrigeración adecuados. El calor motiva que necesites aireo a menos que tengas la plantación en el exterior, sin embargo, si tu plantación está en el interior (caso de un invernadero) vas a tener que abrir las ventanas de vez en cuando y activar el aire acondicionado. Lo ideal es la automatización del proceso para controlar todo de forma exacta. Si tienes que hacerlo de forma manual, calcula los metros y ventanas que tienes para abrirlas a determinadas horas y enfriar la cosecha.
  • Lo recomendable es que evites los golpes de calor y sequedad, las medidas adecuadas son no exceder de los 32 grados de calor ni de un 40 % de humedad. El calor hace que las plantas se amarilleen, pero también puede ser por un riego en exceso, contrólalo. Aunque por otro lado, el amarillo puede ser por falta de nutrientes e hidrógeno. ¡No te preocupes, la solución es sencilla! Lo primero determina si es el calor o un problema de falta de hidrógeno. También puede ser exceso de riego, falta de luz, carencia de potasio o zinc.
  • Por norma general, lo que falla es el nitrógeno y el agua. ¡Recuerda, el calor es tu aliado y de ahí que las plantas aparezcan amarillas! Si determinas que el incidente es a causa de los nutrientes, lo único que debes hacer es darle un pequeño suplemento en el riego. ¡Por otro lado, no descuides reducir muy poquito la cantidad de agua por si acaso! Si quieres evitar la clorosis (enfermedad que amarillea las plantas) puedes añadir suplementos de magnesio y calcio que nunca vienen mal y previenen este tipo de infección.
  • Ozonificación, este sistema contiene un gran poder reactivo que ayuda a refrescar el ambiente y desodorante. Además, el efecto desinfectante, bactericida y fungicida ayuda en la prevención de las plagas, uno de los mayores enemigos de las plantaciones de marihuana. Ten en cuenta que la mosca blanca, la araña roja, hongos y orugas se pueden comer la planta y los cogollos. Para evitar este tipo de plagas intenta no sacar las plantas al exterior y si cuentas con un ozonificador úsalo, sin lugar a dudas. En el caso de que tengas las plantas en una pequeña terraza o en el exterior evita el contacto con otras plantas que puedan contagiar este tipo de insectos a tus plantas favoritas.

Reducción de las horas de luz

Antes comentábamos que el fotoperiodo cambia en verano y sobre todo las horas de luz. Examina las plantas de forma periódica y revisa todos los elementos de aireación, riego y sombreo. Por último, reduce las horas de exposición al sol, verás reducir la factura de la luz y tus plantas te lo agradecerán. ¡Eso sí, si tienes un ozonificador y sistemas de riego no los desactives!

Con respecto a las horas de luz, recuerda que las plantas necesitan como mínimo unas ocho horas de luz, aunque si el cultivo es en el interior necesitan más (en torno a 16), de esta forma pueden crecer entre 3 y 6 centímetros diarios. Cuando la duración de las noches alcance un valor fijo de horas (de 8 a 10 horas) y siempre en función de la variedad de la planta (sativa, índica o híbrida) su ciclo vital y ritmo de crecimiento se va estabilizando por lo que es necesario reducir el número de horas.

Un pequeño consejo para el verano es apagar un 20 % de las luces ya que no necesitan tanta luz en el caso de que tu plantación sea de interior. Una clave para hacerlo es reducir las horas de exposición, por ejemplo, en torno a 3 y 4 horas. ¡Ya verás cómo tus plantas crecen rápido igualmente! Eso sí, revísalas a diario. Y por último, si tienes la plantación al exterior ellas mismas se autoregulan, pero no descuides el resto de factores (humedad relativa, oxigenación, nutrientes y riego) para evitar incidentes con el calor o cambios del pH.

El mejor consejo para los cultivos de marihuana en verano que te podemos dar es que cuides a las plantas como si fueran un niño pequeño anotando todos los cambios en una agenda estableciendo un calendario de florecimiento, cantidad de agua recibida y horas de luz entre otros factores. !¡De esta forma, evitarás el calor y tu cosecha nacerá sana y salva! ¡No te olvides de refrescarte también estos días y leer nuestro blog si quieres estar a la última sobre el mundo de la marihuana y las plantaciones en invernaderos!

 

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