7 errores típicos en el cultivo de marihuana, ¡aprende a evitarlos!

7 errores típicos en el cultivo de marihuana, ¡aprende a evitarlos!

El cultivo de marihuana es una actividad que mezcla arte con algo de ciencia y que nos puede dar mucha satisfacción si sabemos cómo dominarla. Sin embargo, para que nuestra cosecha no nos decepcione, necesitamos evitar ciertos errores típicos que podrían comprometer el resultado final.

Cuando no tenemos mucha experiencia y todavía nos falta cierta práctica, el cultivo de marihuana puede llevarnos en el día a día a desanimarnos e incluso a veces a pensar que deberíamos abandonar nuestro reto. Los valores de PH, el sustrato y los abonos, la intensidad de la luz y la ventilación adecuada… al empezar nuestra nueva actividad podemos olvidarnos fácilmente de los conceptos básicos necesarios que, al fin y al cabo, no dejan de ser el primer paso para conseguir resultados óptimos.  Y si bien es verdad que a medida de que pase el tiempo nuestras habilidades en el mundo del cultivo se irán afinando cada vez más con una continua observación y constante aprendizaje, es imprescindible desde el principio no caer en los errores más comunes y creer firmemente en que, aunque seamos novatos, nosotros también podremos conseguir unas plantas sanas y fuertes.

El top 7 de los errores al cultivar #marihuana Clic para tuitear

Hoy desde Indizono, vamos a hablar del Top 7 de los errores más típicos en el cultivo de marihuana y te dejamos algunos consejos para evitarlos para que poco a poco te conviertas en todo un maestro cultivador. Toma nota y recuerda: nadie nace sabiendo y el cultivo de cualquier planta, en concreto de la marihuana, requiere de mucho tiempo de experiencia.

7 errores típicos en el cultivo de marihuana

1. Elegir las semillas que más nos gusten

Por algo hay que empezar y ese es sin duda el primer paso, pero también uno de los más complicados ya que, a no ser que estés muy bien informado, lo más habitual es que te decantes por las semillas de una planta cuyo resultado ya has probado previamente y te ha gustado. Si el cultivo de esa planta es sencillo, estás de suerte, pero si no lo es, éste será tu primer gran error. No empieces la casa por el tejado, ve subiendo poco a poco.

¿Sabes cuáles son las características de unas semillas de fácil cultivo? Floración corta, resistencia a las plagas, especialmente a los hongos, resistencia a las altas temperaturas y alimentación no muy exigente.

No te preocupes: el hecho de que hayas elegido una planta más fácil de cultivar no quiere decir que eso afecte a su calidad, sino todo lo contrario. Cuánto más fácil al principio mejor, ya que conseguirás un grado óptimo de sabor, aroma y otros componentes como el volumen de resina.

2. Meter las semillas en un vaso de agua para que germinen

Una vez hayas elegido las semillas, hay que empezar a poner en marcha su germinación y ese es otro paso en el que la mayoría de principiantes suele cometer errores. Para que una semilla germine no hay que hacer malabares, sino que hay una manera muy sencilla: coge una servilleta de papel o un trozo de papel de cocina, coloca las semillas encima y pulveriza un poco con agua. La idea es que la semilla vaya absorbiendo parte de esa humedad para desarrollarse, pero que no se ahogue. Así que nada de meterla en un vaso de agua, solo conseguirás que se deteriore.

3. Hacer mezclas extrañas con el sustrato

Otro error típico a la hora de comenzar un cultivo, es hacer mezclas extrañas con el sustrato. ¿Para qué complicarse? No necesitas esto. Simplemente ve a un grow shop y pide tierra especial para cultivar marihuana. Recuerda que las plantas de marihuana no suelen tener mucha fuerza en sus raíces y es por eso que necesitan un sustrato poco denso.

4. Abonar y abonar y…

¡Abonar! Nos obsesionamos con esto, pensando en que nuestra planta lo necesita para crecer más.  Pero no es así, si seguimos sólo la estaremos saturando, ya que una planta joven no tolera bien los abonos. Si utilizas un sustrato bueno, tu planta ya tendrá todos los nutrientes suficientes.

Por lo general hasta que como mínimo no tengan un mes de vida, las plantas de marihuana no precisan de ningún tipo de abono. Solo obsérvarlas y si muestran algunas carencias en las hojas entonces preocúpate, si no déjalas crecer con normalidad.

5. No medir el PH del agua

Si eres cultivador principiante, has de saber que este es uno de los errores más comunes y que es normal que puedas cometer por falta de conocimientos. Si piensas que el agua del grifo, del manantial o del río es lo mejor para regar tu planta, estás muy equivocado. Cada tipo de agua tiene una acidez específica que probablemente no sea la más adecuada para tu planta. Las plantas de marihuana para crecer bien, necesitan que el agua tenga un pH entre 6,2 y 7, dependiendo del ciclo de vida en el que se encuentren, crecimiento o floración. Eso le permitirá absorber mejor los nutrientes del sustrato y gozar de buena salud.

6. Pegar demasiado el foco a las plantas

La temperatura y la luz en el cultivo de marihuana juegan un papel muy importante en su crecimiento. Así que si por un lado pegar mucho el foco a las plantas puede provocar un exceso de calor que influya en ellas de forma muy negativa, por otro alejar demasiado el foco puede hacer que las plantas no reciban toda la luz necesaria. Hay que encontrar un equilibrio para que ni pasen calor, ni les falte luz.

La temperatura no debe superar nunca los 27º de media, a partir de esa temperatura la planta gastará todas sus energías para no deshidratarse y ralentizará su metabolismo. Se dice que la temperatura ideal para las plantas de marihuana es de unos 24ºC, aunque para ser más precisos la sala de cultivo debería estar a 26-28ºC con las luces encendidas y a unos 20ºC con las luces apagadas.

7. La mala extracción de aire

Cada planta necesita un aire fresco y renovado, que cuente con CO2 nuevo. A menudo, por miedo a los olores que pueda desprender nuestro cultivo de marihuana, no ventilamos el ambiente y de esta manera estamos impidiendo a nuestras plantas respirar y tener un proceso completo de fotosíntesis. Lo recomendable es renovar el aire una vez cada dos minutos, como mínimo. En los cultivos de interior, se debería utilizar un extractor de aire par garantizar una buena ventilación y porque no, un ozonificador específico que permita purificar y desinfectar el aire.

¿Te acabas de adentrar en el mundo del cultivo y te han parecido útiles nuestros consejos? ¿O habías ya cometido algunos de estos errores? Si llevas tiempo cultivando marihuana habrás descubierto que, efectivamente, la experiencia es un grado pero no nos exime de cometer errores. Cultivar marihuana debe ser algo divertido y agradable, que no se convierta en una carga, sino en una pasión. Así que aprende, equivócate, rectifica y… ¡disfruta de ese cultivo y de tu cosecha!

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